El segundo día más cansado que el primero, pero lleno de lindos momentos igual que el primero; empezamos el día con el objetivo de comunicar a todo el pueblo de Jesús y alrededores que ya estamos aquí y que empezarían las clases de nivelación; así que pegamos carteles en lugres céntricos y M tuvo la genial idea de convertirse en el primer cartel humano del pueblo de Jesús; idea que más tarde sería acompañada por el primer megáfono humano en el cual se convirtió F, que demostrando la gran potencia de su voz, perifoneó por todas partes sobre la nivelación marista, cual experto ropavejero.
En la mañana todos trabajaron rápido con la propaganda y las inscripciones de los niños, menos K y E que se fueron a Cajamarca a reponer el celular que fue arrebatado del bolsillo de K al llegar a Cajamarca.
En el almuerzo ya estábamos de nuevo todos reunidos y F tuvo el honor de hacer la oración por ser su día especial; además recibió cartitas, dulce y una pistola de agua, que K tuvo la mala idea de regalarle porque originó una terrible guerra entre él, V2, y M5.
Después de u breve descanso, M4, E y K fueron a terminar de inscribir a los niños y sufrieron una terrible lluvia en el colegio, y al momento de irse se dieron cuenta de que no tenían la llave para cerrar, entonces E fue a buscar a la encargada, la señora “Lidia”m solo que al regreso de E ,M4 se acordó que la señora Lidia, se llamaba “Charo”.
Ya en la tarde, M2, M3, K, E, M y F subieron intrépidamente en busca de la señal perdida, para poder hablar por celular y recibir los mensajitos que no nos llegaban; ya al bajar, M2 gritó: ¡aquí también hay señal!, y en todos afloro su locura interna; gritando y moviéndose de maneras inimaginables para hallar dicha señal pero lo único que consiguieron fue la mirada atenta u sorprendida de todas las personas que estaban cerca.
Cuando ya estaban a media cuadra de la casa y habiendo tomado muchas precauciones en la aventura, “K metió la pata”; pero literalmente, ya que metió el pie hasta la rodilla en un charco lleno de agua de lluvia, por lo cual cenó sin zapato.
Antes de cenar y después de orar, V2 dijo por primera vez su frase célebre: “Coman en paz”.
Finalmente llegamos todos a casa con lluvia, hicimos una linda oración a cargo de M3 y el HJ, y luego preparamos clases para el día siguiente y todos fuimos a la camita, menos el HJ que después de esperar por un pedazo de colchón, tuvo que dormir en el suelo.
PD: Día especial de E.